domingo, 4 de septiembre de 2011

¿Cómo no me he dado cuenta antes?


Las grandes empresas a veces caen en la cuenta de que algo se les escapa, y pueden ser pequeños errores o descuidos que se hubieran evitado simplemente estando atentos alo que ocurre en el mercado y que, cogidos a tiempo, pueden evitarnos un importante quebradero de cabeza.

El clásico ejemplo es Kodak: El gigante de la fotografía, el líder indiscutible del sector,nunca se hubiera imaginado obtener pérdidas de más del 30% y despedir al 18% desu plantilla, pero, ¿Qué pasó? ¿Cómo una compañía que fue capaz de salir a flote tras perder la patente de las cámaras instantáneas contra Polaroid y se convirtió en el distribuidor por excelencia de carretes de película fotográfica puede llegar a este punto? El error fue claro: No verlas venir, Kodak confió en que las cámaras digitales no serían lo suficiente para el usuario y, hasta 2004, no lanzó al mercado la primera de ellas (para más inri, la compañía había fabricado el primer prototipo muchos años antes, pero no supo sacar tajada de ello), con un buen estudio de mercado o una interpretación correcta de los mismos, no sabemos si Kodak hubiera seguido en “pole position”, pero en una situación más favorable seguro que sí.

Y es que los ricos también lloran, o que se lo digan a Inditex, que también comete errores. La compañía textil no se lanzó a comercializar sus prendas a través de Internet hasta septiembre del pasado 2010 del hijo pródigo: Zara… desde su cúpula se afirmaba que era el momento idóneo por encontrarse el mercado online mucho más maduro y porque el consumidor ya no tiene miedo a comprar por Internet… puede que sea cierto, pero la ventaja que han obtenido otras firmas al no tener al gigante en la red es un hecho innegable, GAP se sumó al e-commerce en 1997 y ya son 65 los países que cuentan con su presencia, H&M ya cuenta con siete países europeos en los que vende a través de Internet (entre los que no figura España) y Mango hace lo propio desde el año 2000. Lo cierto, es que el próximo 6 de septiembre se lanzan al mercado de la red Pull&Bear, Bershka, Oysho, Massimo Dutti, Stradivarius y Uterqüe y la expresión de la mayoría de los asiduos a las firmas del grupo es: ¡A buenas horas!

Puede que les fuera prioridad continuar con la expansión u otros objetivos corporativos, pero que Internet ya era un mercado goloso para la venta textil es obvio, pues ya en 2009, las ventas de moda enportales web españoles alcanzaron 195 millones de euros, lo que supuso duplicar la cifra contabilizada en 2008 y multiplicar por diez la del ejercicio 2006, según un informe dela consultora DBK.

¿Y qué podemos decir de Nokia en el sector de la telefonía? En el último semestre, la compañía finlandesa perdió un 20% de ingresos por no defenderse debidamente ante el ataque de iPhone, Blackberry y la larga saga de smartphone con sistemas operativos como Android. Lo cierto es que tal era la cuota de mercado de la marca en nuestro país que se disponía incluso de una tienda online de accesorios oficiales que se ha visto obligada a cerrar al ceder sus terminales a favor de los nuevos gigantes, por no contar los despidos masivos que aún están a fecha de concretar.
La conclusión de todos estos casos no es más que hay que estar alerta por muy líderes que seamos, un error no es sinónimo de echar el cierre, también puede traducirse en pérdida de ingresos o ventaja competitiva por no ser rápidos y no detectar un comportamiento o una tendencia, y esto ya nos hace mover ficha tarde.

Lo dicho, renovarse o morir.

jueves, 18 de agosto de 2011

Redes sociales, ¿La gallina de los huevos de oro?

El auge de las redes sociales es un hecho tan innegable como evidente, por su actualidad y los diferentes tintes de opinion entre detractores y defensores, no hemos dudado para seleccionarlas como protagonista de nuestro primer blog.


¿Qué ofrecen que no podamos obtener a través de otros medios? ¿Cuál es el secreto de su éxito? Podemos resumirlo en un más por menos, Facebook, Tuenti, Twitter y compañía permiten llegar a un público ya segmentado, interesado en la actividad de la empresa y lanzarle un mensaje más personalizado a tiempo real. Pero el punto clave de las redes es la capacidad de feedback, lo que en otros tiempos era un buzón de sugerencias hoy es la pagina de Facebook corporativa, y todo esto a un coste mínimo, instaurando la figura de un Community Manager que las gestione y para de contar…


… O no, porque hablamos de redes sociales, no de recetas milagros para la comunicación de las empresas, probablemente hace un siglo la emisión de mensajes publicitarios por un medio masivo como es la televisión hubiese parecido la panacea para aumentar las ventas (del concepto de imagen de marca poco podemos decir por entonces), y hoy en día son muchas las marcas que huyen de ello por parecerles un medio saturado, caro y que no llega al consumidor, ¿Podemos acabar pensando lo mismo de las redes?


No sería nada descabellado, tengamos en cuenta que hemos pasado de considerarlo una buena forma de comunicación a un imprescindible en cualquier empresa, pero, ¿Son necesarias si no tenemos algo que decir? Solo hay que darse un ciber paseo para darse cuenta del bombardeo “Social Media” del que estamos siendo testigos, el problema de esta saturación radica en que muchos ni siquiera tienen claro porque lo hacen, se ciñen a que hay que tener presencia en Facebook, de acuerdo, pero, ¿Para qué? El que está al otro lado de la pantalla lo tiene tan fácil como eliminarnos si no le aportamos nada… y entonces estaremos perdidos.


Facilitar datos que sea realmente de interés, recabar información de los seguidores, generar aplicaciones, promover promociones de precios o producto, lograr una relación más personalizada con el usuario… son algunos de los motivos por los que si tendría sentido nuestra presencia en los gigantes de la red y que tenemos que tener claro antes de desarrollar cualquier estrategia 2.0.


En resumen, un arma muy poderosa que hay que saber utilizar, pueden llegar a levantar a un país entero para movilizarse o crear disturbios incontrolados en una gran ciudad pero no aseguran que el usuario se vaya a levantar del sofá para comprar nuestros productos y es que ya lo dijo un proverbio árabe, “si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, mejor no lo digas”.